¿Por qué murió el burro?

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Una vez viajaba un hombre en su carro por el campo, cuando vio un burro cerca de la carretera, tan flaco que parecía solo cuero y huesos.

Reflexiones Cristianas - ¿Por qué murió el burro?
¿Por qué murió el burro?

 – ¡Pobre burro! seguro debe estar enfermo. – se dijo así mismo el hombre.

Al acercarse vio que alguien le había amarrado la boca. No la podía abrir; la cuerda le cortaba como cuchillo, la sangre le pintaba la nariz.

 – Frené y me acerqué con deseos de ayudarlo y liberarlo de la cuerda.

Sentía satisfacción de poder tratarlo con misericordia; pero de repente el animal comenzó a correr dejando una nube de polvo.

 – No pude tocarlo, menos quitarle la cuerda; tristemente regrese al carro. Una semana después pase por el mismo sitio, encontré el cadáver del burro con el mecate teñido de sangre todavía le ataba la boca.

 – Me pregunté: ¿Por qué murió el burro?, ¡Porque le amarraron la boca!; era cierta la respuesta, pero no me dejaba satisfecho. El burro tuvo la oportunidad de escapar de la muerte, yo lo hubiera podido librar.

 – Me vino una segunda respuesta: El burro murió por interpretar mal mis intenciones, temía que yo le hiciera algún daño; desgraciadamente, esa equivocación le costó la vida. Si el burro hubiera entendido mi deseo, hubiera aceptado mi oferta.

Realmente, reflexionando un poco mas, se entiende el comportamiento del animal, ¡Era un burro!, ¿Cómo podía entenderme?; hay que perdonarle su equivocación y su incredulidad. Esto mismo pasa con nosotros, esta equivocación la cometen muchos racionales, especialmente en lo espiritual.

La palabra de Dios nos enseña que Dios no quiere que ninguno pereza, sino que todos procedan al arrepentimiento, «El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.» 2 Pedro 3:9.

«El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.» 1 Timoteo 2:4; casi no hay personas que no sepan que Cristo murió por nosotros.

«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; y que apareció a Cefas, y después a los doce.» 1 Corintios 15:3.

También saben que Él afirma que, «Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.» Juan 6:37; miles de personas han acertado estas promesas de Dios y han sido libradas del pecado, hallando vida eterna.

Cuando Cristo vino, hubo quienes interpretaron mal sus intenciones; Él les dijo: «Y no queréis venir a mí para que tengáis vida» Juan 5:40. No eran burros, pero se comportaron como el animalito del relato.

Hoy en día hay muchos que cometen semejante equivocación; el burro murió por interpretar mal las intenciones de aquel hombre. Es por ello que yo te digo hoy que no seas como el burro, confié absolutamente en Dios.

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