No te afanes por vuestra vida, ¡Busca primeramente el reino de Dios y su justicia!

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El afán es un deseo muy grande o bien sea un esfuerzo, interés, ansia o anhelo por algo. No obstante, en diferente ocasiones nos afanamos por cosas materiales y nos olvidamos de lo que realmente importa; que somos hijos del dueño del oro y de la plata.

Reflexiones Cristianas - No te afanes por vuestra vida, ¡Busca primeramente el reino de Dios y su justicia!
No te afanes por vuestra vida, ¡Busca primeramente el reino de Dios y su justicia!

En nuestra vida diaria estamos pendientes de las cosas que necesitamos en este mundo, pero olvidamos que solo estamos en este mundo de pasada, te explico mejor, no hay por qué afanarnos por llegar a tiempo a un lugar, o por derrochar dinero en cosas que no son necesarias.

Como mencioné anteriormente, en este mundo solo estamos de paso, así que no te preocupes por cosas materiales; claro está, son cosas necesarias en nuestra vida cotidiana, pero ten en cuenta que un día dejaremos de estar en este mundo y no nos llevaremos nada.

Sé que no es fácil estar tranquilo cuando tenemos necesidad de algo, y nos afanamos por conseguir eso que tanto queremos, pero ten presente que somos hijos de Dios y él no desampara a sus hijos.

Recuerda que si buscamos a Dios, él nos dará lo que necesitamos. “Más  buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.» Mateo 6:33.

Es decir, si buscamos primeramente el reino de Dios él nos dará lo que necesitamos, en otras palabras, debemos encargarnos en las cosas de nuestro Padre Celestial y nuestro Dios se encargará de las de nosotros.

«Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?» Mateo 6:25

Sabemos muy bien que para Dios somos importantes, y que él nos ama. Y un ejemplo de esto lo podemos ver en Mateo 6:26 “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”.

«Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan.» Mateo 6:28

Ciertamente, no debemos afanarnos, y es aquí donde Dios prueba una vez más, nuestra fe en él.

No obstante, debemos recordar que el tiempo de Dios es perfecto, por ende, no debemos apresurarnos o atrasarnos a los hechos.

«Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra.

Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.

Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.» Lucas 10:38-42.

Acá podemos observar que Marta estaba preocupada con los quehaceres que tenía, y se acercó a Jesús y le pidió que le dijera a su hermana que la ayudara, más Él Señor le dijo que estaba afanada y turbada.

Marta esperaba que Jesús le pidiera a María que la ayudara con los quehaceres, y para su sorpresa el Señor le dijo: «Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.»

Dios no dice en su palabra: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracia. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”  Filipenses 4:6-7.

No olvides que Dios tarda pero no olvida, así que ten paciencia; porque grandes cosa vienen para tu vida y para tu familia. Y sobre todas la cosa recuerda que Dios nunca se olvidará de ti, eres su hijo y él te ama.

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