Buscando a Dios en nuestra juventud

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La juventud se puede definir como una de las etapa más importante de todas, la juventud está entre los 10 y 24 años, y la podemos dividir en tres facetas: La pubertad de los 10 a 14 años, la adolescencia media de los 15 a 19 años, y la juventud plena de los 20 a los 24 años.

Reflexiones Cristianas - Buscando a Dios en nuestra juventud
Buscando a Dios en nuestra juventud

En nuestra juventud experimentamos muchos cambios. A la hora de divertirnos y ser alegre lo hacemos de manera inmediata, ya que sabemos cómo hacerlo, pero ¿Nos divertimos cuándo leemos su palabra o al meditar un promesa que él nos haya entregado?

Dios nos manda a ser alegres, «Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.» Eclesiastés 11:9.

Cuando nos habla de «Anda en los caminos tu corazón y en la vista de tus ojos», no se refiere a andar en malos pasos. Él nos pone la carta sobre la mesa, y nosotros decidimos si la tomamos o la dejamos; pero ten en cuenta que si obedeces su palabra él te exaltará, pero si no lo hace Dios te juzgará y te pedirá cuenta por ello.

Dios quiere que entreguemos nuestra vida a él, para que él tome el control de nuestro corazón y nuestros ojos, de esta forma no andaremos por el camino del mal.

Esta cita nos da a entender que, a pesar de todo lo que vivimos día a día, no debemos estresarnos o amargarnos, al contrario, debemos alegrarnos por cada cosa y dar gracias a Dios Padre por todo lo bueno y lo malo.

Esto lo podemos comprobar en  Eclesiastés 11:10 «Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.»

No obstante, debemos recordar que Dios nos creó con un propósito, ¿Cuál es mi principal propósito?, Adorar y honrar a nuestro Dios  y si nos trajo a este mundo fue por algo, Él es nuestro creador y Padre celestial, (Eclesiastés 12:1); él nos conoce mejor que nadie, sabe cuál será nuestro futuro y sabe que es mejor para nosotros.

Debemos vivir nuestra juventud de manera correcta; la vida es el regalo más valioso que Dios nos ha dado.

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