Que La Ciudad Me Conozca – Abraham Pérez

- Advertisement -

La mujer samaritana nos muestra que, todo vale la pena por uno que conozca a Jesús; es vivir pensando que, en nuestra vida debemos estar dispuestos a ayudar al otro en todo momento. Asi mismo, tratar de ser verdaderos testigos de Cristo para los demás.

Predicaciones Cristianas - Que La Ciudad Me Conozca - Abraham Pérez
Predicaciones Cristianas – Que La Ciudad Me Conozca – Abraham Pérez

Sabiendo que como actuemos en nuestra vida en la tierra podemos ganarnos o perder la vida eterna. «Todo vale la pena, por uno que conozca a Jesús»; la historia es esta, Jesús andaba predicando, sanando enfermos, dandole vida a los muertos, pero Dios le hace sentir que el valla a samaria.

Recuerden que los samaritanos y los judios no se llevaban entre si; Jesús, fue llevado a la región de samaria a predicar. En aquel tiempo no habian autopistas, carriles,no habia nada ida y vuelta; ni siquiera habian caminos, eran brechas polvorientas.

Jesús no fue trasladado en nada mas que caminando con sus discipulos, y llegaron a la hora sexta; los discipulos tenian mucha hambre, asi que le dicen a Jesús, «Vamos al pueblo porque es hora de comer, vamos a buscar porque es hora de alimentarnos» a lo que Jesús les respone, «Vallan ustedes yo me quedo aqui».

Jesús y la mujer samaritana en el pozo

«Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta» Juan 4:6; en ese momento una mujer llega, y era extraño que una mujer llegara a esa hora, nadie salia a buscar agua a esa hora, porque el sol es extremo.

«Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber» Juan 4:7. A lo que la mujer le niega, ya que los judios y samaritanos no se llevaban entre si. Esto lo podemos comprobar en el versiculo 9.

Mas adelante, en el verso 27, los discipulos llegan y le preguntan si no ha comido o bebido. Jesús se encontraba ministrando con todo el pueblo, y el les dice que su alimento ustedes no lo entienden. «Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra», Juan 4:34.

Deje acá su comentario