Liderazgo es interrupciones

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Muéstreme una persona que está en una posición estratégica de liderazgo, y le mostraré una persona que sufrirá molestas interrupciones. Debemos acostumbrarnos a las molestias, porque trabajar con personas significa que no hay garantías de que todo ande sobre rieles. Justo cuando pensamos que podremos lograr muchas de las cosas que tenemos planeadas, llega otra persona dolida y necesitada.

Debemos ser como los pilotos de aviones comerciales. Sabemos cuál es nuestro destino, pero tenemos control sobre el clima. Una tormenta inesperada quizá nos obligue a cambiar el plan de vuelo. Hace poco yo estaba volando de Phoenix a San Diego y el clima estaba bastante malo, con mucha neblina y lluvia. Comenzamos el descenso, y pensé que llegaríamos sin problemas, hasta que repente nos encontramos en medio de una enorme nube. Volvimos a subir y comenzamos a andar en círculos otra vez. El piloto sabía algo de vuelos. Tenía un horario para llegar, y quería aterrizar a las 9:10, pero también comprendía que las condiciones climáticas adversas podían hacer necesarios algunos cambios. En lugar de las 9:10 podía ser que llegáramos a las 10:10 ó 10:20, o podía ser que estuviéramos que ir a otro aeropuerto y de allí partir hacia el destino original por otro medio.

Como el piloto de avión comercial, los líderes muchas veces debemos enfrentar interrupciones; algunas veces, muy molestas. El tema es si respondemos o si reaccionamos ante esas interrupciones. Reaccionar significa actuar negativamente. Si usted va a ver su médico y él le prescribe un medicamento, su cuerpo puede reaccionar o responder a ese medicamento. Cuando usted regresa, tres días después, quizá su médico le diga que su cuerpo está reaccionando ante el medicamento, lo cual significa que su organismo no permite que aquél haga su efecto. O quizá le diga que su cuerpo está respondiendo el medicamento, es decir, que este está sanando su cuerpo; entonces usted mejorará.

Cuando tenemos interrupciones ¿reaccionamos o respondemos? Yo debo recordar continuamente cuán importante es responder. Las personas que están muy apegadas a sus planes, que tienen listas de cosas para hacer metas bien definidas, siempre sentirán cierta tensión cuando hay interrupciones. Tenemos que recordar que el liderazgo es más que marcar con una tilde lo que hemos terminado en nuestra lista de cosas para hacer. Ser líder es satisfacer necesidades, y eso nos impide ser tan efectivos como podríamos ser.

Una clave para ser un excelente líder es no permitir que las interrupciones nos alteren. Maneje las interrupciones, pero no permita que lo consuman; continúe con los ojos fijos en la meta. Muchas personas toman atajos para evitar la necesidad y llegara a la meta, o se concentran en la necesidad y así olvidan la meta. Tenemos que hacer muchas cosas. Debemos ministrar a la necesidad al mismo tiempo que continuamos avanzando hacia la meta.

John C. Maxwell         

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