La cuestión de la ley mosaica.

598

El nuevo postmilenarismo (teonomía) cree que el código de la ley mosaica sigue funcionando en la actualidad y debe aplicarse a todos los hombres u naciones. Aunque no hay cabida para una explicación detallada de la ley mosaica y su relación con el mundo y la iglesia cristiana, es necesario explicar ciertos conceptos.

La ley fue dada a la nación de Israel, no a la iglesia o a la humanidad en general. Dios hizo este pacto con aquellos que “había sacado de la tierra de Egipto” (Ex. 20:2). Era la constitución de Israel, dada para guiar a la nación en cada ámbito de la vida (31:12-17). Además, la ley mosaico fue dada como una unidad. Y, aunque por razones de análisis generalmente se estudia en divisiones ceremoniales, civiles y morales, este código de ley fue dado como una unidad indivisible  (Gá. 3:10; 5:3; Stg. 2:10). Nadie puede legítimamente escoger y decidir qué leyes acatar o qué penalidades aplicar, como hacen los teonomistas.

Además, la ley dada en el monte Sinaí fue designada para ser temporal. Existiría como una regla de vida para Israel hasta la llegada del Mesías (Gá. 3:23-4:5). La ley nunca se concibió para salvar a nadie, sino para proteger a Israel de los terribles pecados de los gentiles y para enseñarles acerca de su Dios. Era una regla de vida para Israel y no fue dada para gobernar a las naciones de la tierra. Los teonomistas sostienen que estamos faltos de ley por no colocarnos bajo la ley mosaica. Pero eso no es cierto.

            El hecho de que una persona no esté bajo el aspecto moral de la ley mosaica, no significa que no esté relacionada con los absolutos morales, irrefutables y eternos de Dios. Aunque la ley mosaica presentaba los absolutos morales irrefutables y ternos de Dios, fue solo un medio en el que Dios impartió sus absolutos morales a un grupo de personas (la nación de Israel) durante un periodo de la historia (desde el encuentro de Dios con Israel en el monte Sinaí hasta la cruz de Jesucristo)… dado que los absolutos morales de Dios son eternos, han estado en vigor desde antes que Dios instituyera la ley mosaica. Además, significa que los eternos absolutos morales de Dios pueden estar en vigor sin la vigilancia de la ley mosaica.

Los teonomistas están errados al decir que la iglesia está bajo la ley mosaica y que se debe colocar a la sociedad balo los preceptos y penalidades del código de la ley mosaica (cp. Ro. 6:14-15; 7:4-6; 2 Co. 3:7-11; Gá. 2:19; 3:19-25; Ef. 2:15-16; He. 7:12). Este código de ley (con todos su cientos de leyes que cubren cada ámbito de la vida) fue dado a Israel como una constitución completa, unificada. No fue dado como tal a los gentiles, y puesto que es una unidad indivisible no se pueden cumplir las leyes selectivamente o imponer solo algunas de las penalidades.

El evangelio de la iglesia de Dios, que es el mensaje de la iglesia de Jesucristo, no incluye la ley mosaica. La razón de la refutación del apóstol Pablo para aquellos que introducen la ley a la iglesia era que son dos sistemas mutuamente excluyentes (Gá. 3:1- 4:31). Los dos no pueden mezclarse; se debe escoger el sistema al cual someterse. Si se escoge la ley, entonces “de la gracia se cae” (5:4). La ley no tiene un rol en la justificación o santificación de una persona. La iglesia no ha recibido la comisión de tomar la ley de Israel y poder mezclar con el mensaje del evangelio de la gracia para imponer esta mezcla a las naciones de la tierra.      

Paul. N. Benware. Profesor de la División de Estudios Bíblicos de Philadelphia Biblical University

 

Deja tus comentarios