Como desarrollar un compromiso firme. 3ra parte

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Confíe en Dios. En Daniel 3:28, después que los jóvenes fueron rescatados y liberados, Nabucodonosor dijo algo muy interesante: “¡Alabado sea Dios de estos jóvenes, que envió su ángel y los salvó!” Ellos confiaron en él…” Los grandes compromisos están basados en la confianza de Dios.

Manténgase firme. En Daniel 3:28, Nabucodonosor hace otro comentario sobre estos tres jóvenes. No solo confiaron en Dios, sino que “Optaron por la muerte antes de honrar a adorar a otro dios que un fuera el suyo”. Ellos se mantuvieron firmes.

En su libro Choices (Decisiones), Frederic Flac escribe: “La mayoría de las personas pueden mirar atrás y reconocer un momento y en lugar de que sus vidas cambiaron significativamente. Ya sea por accidente o por designio, estos son los momentos en que, debido a nuestra disposición interior y a la combinación de eventos que se produce a nuestro alrededor, nos vemos obligados a revaluarnos profundamente a nosotros mismos y las circunstancias en que vivimos, con el fin de tomar ciertas decisiones que influirán en el resto de nuestras vidas”. Nunca es demasiado tarde para que esto suceda.

Algunas personas que leen esto quizás piensen: “¡Dios mío, ya hace veinticinco años que vivo esta rutina!” Tome ciertas decisiones; comprométase, arriésguese. Así encontrará fruto. Nunca es demasiado tarde. ¡Salga a buscar su vida! No permita que las circunstancias, ni la edad, ni ninguna otra cosa lo limiten. Solo usted puede limitarse a sí mismo.

En 1970 leí un libro de Oswald Chambers, Spiritual Leadership (Liderazgo espiritual). Después de leer ese libro me convencí que las únicas personas que van a influir en el mundo para Dios son aquellas que se convierten en líderes y se mantienen firmes al seguir principios que posiblemente el resto del mundo no siga. Recuerdo que escribí en la contratapa de ese libro que sin importar cuantos miembros tuviera mi congregación ni qué pensaran los demás (hasta llegué a escribir que sin importar lo que pensara mi padre, que es la mayor influencia y la persona más importante en mi vida), hay cosas que voy a creer y que voy a defender. Aún hoy sigo fiel a esa decisión.

Hace poco leía sobre John Wesley, uno de mis héroes favoritos. Wesley escribió una carta de aliento a un hombre llamado George, que estaba a punto de salir de Inglaterra para ir a evangelizar en la nueva tierra. En su carta, Wesley decía: “Querido George, ha llegado el momento de que te embarques para ir a América. Te dejo en libertad, George, en ese gran continente que es América. Publica tu mensaje a la luz del sol y haz todo el bien que puedas hacer”. Me encanta esa expresión libertadora de Wesley: “Te dejo en libertad”.

Un compromiso firme le dará libertad y le abrirá las puertas para hacer grandes cosas para Dios.

John C. Maxwell

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