¡Crecimiento cristiano! 3ra parte

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En tercer lugar hay una:

Fórmula para el  crecimiento.

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14)

 Dos cosas de suma importancia, dice Pablo.

Olvidando lo que queda atrás

Recuerda cuando usted llegaba a su casa, todo revolcado, borracho, hediendo y sin dinero, verdad que ahora no quiere recodar esa vida miserable. Recuerda cuando usted se comía las gallinas de la vecina, hay que vergüenza dice usted ahora. Recuerda cuando su matrimonio era un infierno, las palabrotas que salían, las panas, platos y cazuelas en medio de los pleitos.

Dice la Palabra “y esto erais antes”,  pero por la gracia divina mi estimado hermano, ahora la Sangre del cordero nos ha limpiado y nos ha redimido de todos esos pecados y malos comportamientos. Y si es que todavía está saliendo algo “del viejo hombre” en alguno de nosotros, es necesario ponerse a cuentas con Dios para que purifique nuestra vida y así usted y yo podamos crecer en su Palabra. Ahora que ya estamos en Cristo Jesús, tenemos  que ser personas reformadas por que el Espíritu de Gracia que se nos ha dado. Por lo tanto, todas esas cosas malas que antes practicabas  ya  no deben estar siendo practicadas. Pablo dice olvídalas por completo. Que solo te sirvan para dar testimonio de lo que Dios ha hecho en tu vida.

Extendiéndome a lo que está delante

Hay que caminar día a día, hacía a la meta que es Cristo. Hay muchos hermanos que llegan a la iglesia, pasa un mes, un año, 5 años, 10 años, y siguen siendo los mismos. Cuando llegaron tenían muy malos modales, eran de mal carácter, malcriados, arrogantes, y después de varios años siguen igual. ¿Cómo es posible?, entonces, ¿qué puedan crecer Espiritualmente?. Ahí lo que hay es un encarcelamiento de los frutos del Espíritu Santo o simplemente usted nunca ha dejado que el Espíritu de Dios more en su vida.

Hay gozo cuando una persona llega a la iglesia y da testimonio de cómo Dios los ha cambiado, que gozo y alegría es cuando la gente habla bien de los hermanos de la iglesia. Dicen, viera que hombre o mujer más amable, es una persona mansa y humilde y sobre todo un ejemplo en su familia. Esa es la meta del crecimiento, que usted y yo seamos cartas leídas en las esquinas, en el barrio, en la familia, en el colegio y en el centro de trabajo. Que seamos aceptados delante de Dios y de los hombres. Amén.

 

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